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Así cambia tu cuerpo cuando dejas de beber alcohol

no tomar alcohol

El Alcohol, es una sustancia que causa adicción y problemas para el organismo, pero cuyo consumo es permitido y extendido a nivel mundial. En encuentros sociales, es común consumir algunas cantidades de la sustancia que no causan mayor daño, pero el exceso siempre es perjudicial.

Pensar que el consumo de esta clase de bebidas es inofensivo puede llevar a la larga a la presencia de adicción. Incluso, optar por la abstinencia podría ser una de las mejores opciones para cuidar tu cuerpo.

Ahora, cómo hacerlo y cuales son las razones para parar el consumo de bebidas alcohólicas, a continuación, te lo explicamos.

¿Qué implica dejar de consumir bebidas alcohólicas?

Detener el consumo de bebidas alcohólicas seguramente no suena como la mejor opción para quienes aman las fiestas, pero sorprenden los beneficios que implica para la Salud el hacer esto.

El exceso en el consumo de esta clase de bebidas afecta el organismo interna y externamente, porque además de los problemas en el funcionamiento de los órganos, la piel comienza a envejecer notablemente a consecuencia de la falta de hidratación adecuada.

Ahora, al dejar de consumir las bebidas alcohólicas, los cambios son notorios rápidamente, presentándose cronológicamente de la siguiente manera:

  • Primera etapa: los primeros días son los más complicados para quienes llevan una vida de mucho consumo de bebidas alcohólicas, pero también notaras como se despliegan algunos cambios.

Lo principal es el cambio a la hora del descanso, porque se tiene un sueño de mejor calidad. Asimismo, se refleja un mejor funcionamiento a nivel cognitivo y neuronal, de forma tal que se aprende con más rapidez.

Además de la claridez mental, el detener el consumo de bebidas alcohólicas implica un mayor aporte de hidratación al organismo, lo cual se refleja tanto en la cotidianidad como al momento de practicar actividad física.

  • A los quince días: el consumir bebidas alcohólicas tiene entre sus consecuencias, la presencia de reflujo gástrico, el cual desaparece a los quince días de parar el consumo de tales bebidas y los problemas asociados con la acidez también se eliminan.

 Igualmente se producen mejoras en el funcionamiento del sistema cardiovascular y es probable que se sientan menos ganas de consumir dulces.

  • Luego de tres semanas: una vez transcurran tres semanas luego de parar el consumo de sustancias alcohólicas, la presión comienza a disminuir por lo que mejora inmediatamente el estado del sistema cardiovascular.

Asimismo, la visión se potencia y los riñones comienzan a funcionar correctamente.

  • Un mes: al cumplir un mes sin consumir bebidas alcohólicas, los principales cambios se manifiestan en la piel, la cual luce rejuvenecida y con mayor suavidad. La sangre es bombeada de forma correcta y el hígado se restaura.

Luego de dos meses, es posible notar como se disminuye considerablemente la inflamación del hígado generada como consecuencia del consumo de Alcohol y baja el riesgo de padecer cirrosis.

Cabe destacar que ya a los tres meses el organismo se encuentra recuperado, con más energía gracias a la oxigenación correcta de las células. Así que definitivamente dejar de beber alcohol es una excelente opción para el cuidado del organismo.